Ganó el poner hace un año a punta de bayoneta y ahora lo conserva gracias a las papeletas. Los resultados parciales de las elecciones presidenciales del sábado en Mauritania otorgan una holgada victoria al general Mohamed Ould Abdelaziz que el 6 de agosto dio un golpe de Estado y acabó con 17 meses de democracia.
El éxito del militar golpista había sido vaticinado por la prensa local y algunos observadores extranjeros que, en un país en el que no existen los sondeos, señalaron que sus mítines eran los más concurridos. Pero el 52,2% obtenido por Abdelaziz, cuando han sido escrutados el 61% de los sufragios, no habían sido previstos.