El sector de los servicios sociales está indignado, pero sobre todo, “desazonado”, por las declaraciones de Mariano Rajoy en las que declara abiertamente que la Ley de Dependencia “no es viable”. “Si el candidato popular sigue por ese camino se arriesga a una quiebra de la cohesión social, porque cuando la red pública y las organizaciones sociales no pueden prestar sus servicios a las personas que lo necesitan se encarga la familia y si eso falla se produce la quiebra”, ha dicho el presidente de la Asociación Estatal de Directoras y Gerentes de Servicios Sociales, José Manuel Ramírez. "Esto supone un paso atrás de dimensiones históricas en el concepto constitucional de Estado social. Trasladar la cobertura pública a iniciativas caritativas es volver a la beneficencia, prácticas predemocráticas superadas hace décadas", ha añadido Ramírez.