
¿Cómo consigue un candidato reducir sus pulsaciones tras una maratoniana jornada de coloquios, mítines y debates? ¿De qué manera logra relajarse, dejar su mente en blanco, prepararse para ir a la cama y conciliar el sueño? Duran i Lleida parece haber dado con la fórmula:televisión y «crónica rosa».
En la agenda del candidato de CiU al Congreso figuraba esta mañana un compromiso casi ineludible en cualquier campaña: subirse al autocar de los periodistas que le siguen el rastro y acompañarles hasta su siguiente acto, un momento propicio para las confesiones.
Duran venía aún desperezándose, sin haber dormido todas las horas que seguramente le habría gustado, después de haber apurado la noche tomando un par de whiskies en un local de la calle Tuset, en una fiesta de homenaje a una amiga de su mujer que ayer cumplía años.
En campaña, no obstante, su jornada suele terminar de una manera más hogareña, junto a su familia, viendo por la tele algún programa que no requiera excesiva concentración ni habilidad mental.
Yo me dormía con Ana Rosa Quintana.