Miles de personas formaron una cadena en Moscú, participando así en el “Gran Círculo Blanco”, tal como se bautizó la última iniciativa de la oposición para reivindicar elecciones limpias el 4 de marzo, cuando los rusos deberán elegir al presidente del Estado. Según la policía, hubo 11.000 participantes, y según los organizadores, fueron 30.000 y consiguieron rodear toda la circunferencia del kolzó (el anillo que rodea el centro de la capital).