miércoles, 28 de marzo de 2012

ELPAIS. HUMAN RIGHTS WATCH. VER PARA CREER.


Es duro ser mujer en Afganistán. A la miseria material y cultural que aún sufren la mayoría de los afganos, se suma en el caso de las féminas la maldición tribal teñida de barniz de religioso de ser depositarias del honor familiar. El menor desliz, real o percibido por los varones, acaba con ellas muertas o, en el mejor de los casos, en prisión. Human Rights Watch (HRW) denuncia que hay "400 mujeres y niñas encarceladas por delitos contra la moral" y pide a EE UU y otros países donantes que presionen al Gobierno de Hamid Karzai para que deje de castigar a las víctimas y persiga a sus agresores.